Mdigitalrd
La Altagracia.-.La organización de las relaciones públicas en algunos eventos nacionales que se realizan en la provincia La Altagracia deja mucho que desear, especialmente cuando se trata del trato que recibe la prensa local.
Un ejemplo reciente fue el acto de la Policía Nacional realizado este viernes en Higüey, encabezado por el presidente de la República, Luis Abinader, y el director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rodríguez García.
No se cuestiona la importancia de las actividades ni el nivel de las autoridades que participan en ellas. Lo que sí resulta cuestionable es la manera en que, en ocasiones, se trata a quienes tienen la responsabilidad de cubrirlas, informar y hacer llegar a la ciudadanía lo ocurrido.
En el evento de la Policía Nacional realizado este viernes en Higüey quedó nuevamente sobre la mesa una situación que no debería pasar desapercibida: periodistas y medios locales fueron ubicados en lugares poco apropiados, con limitaciones para realizar su trabajo y, en algunos casos, prácticamente relegados a un segundo plano.
La prensa local no está en esos escenarios para ocupar un espacio por privilegio. Está para trabajar. Para captar las imágenes, recoger las declaraciones, contextualizar los acontecimientos y llevar la información a una población que, muchas veces, conoce lo que ocurre en su propia provincia precisamente a través de esos medios.
Es comprensible que los eventos nacionales tengan protocolos, seguridad, organización y restricciones de espacio. Sin embargo, eso no debería convertirse en una excusa para desconocer el papel de los comunicadores locales ni para dificultar innecesariamente su labor.
Las relaciones públicas también comunican. Y la forma en que se recibe, organiza y trata a la prensa dice mucho de una institución.
Cuando un evento se realiza en una provincia, los medios locales no deberían ser vistos como invitados de segunda categoría. Son parte fundamental del ecosistema informativo de la comunidad y, en muchos casos, son quienes continúan dando cobertura al trabajo de esas mismas instituciones mucho después de que las autoridades nacionales se marchan.
El respeto a la prensa no significa privilegios. Significa condiciones mínimas para ejercer una labor profesional con dignidad.
Organizar bien un evento también implica saber relacionarse con quienes tienen la responsabilidad de comunicarlo. Y en ese aspecto, todavía hay mucho que mejorar.
















Leave a Comment
Your email address will not be published. Required fields are marked with *